logo
Hay cosas más graves. Falacia de ignorar el tema por problemas mayores
La Penúltima Verdad


Esta falacia ha tenido un auge recientemente en Colombia, sobre todo en relación con la situación de Venezuela y del proceso de paz con las FARC. Antes de considerarla en detalle, veamos el episodio correspondiente de El Patrón y Bocadilllo:

Nuevamente El Patrón comete un error de razonamiento. En este caso busca desviar la atención del policía hacia otro asunto distinto del que están discutiendo. Por eso, por desviar la atención, por argumentar a favor de otra conclusión diferente de la que debe apoyar, El Patrón comete en la falacia de ignorar el tema o, en latín, Ignoratio elenchi. Consideremos el argumento de El Patrón de manera un poco más formal.

Primera premisa: En Colombia hay crímenes más graves que un simple cadáver y una pequeña cantidad de droga en un carro particular.

Conclusión: La policía no debería ocuparse de los delitos menos graves que se cometen en el país.

Como se ve, el argumento es ilógico o, lo que es lo mismo, la conclusión no está apoyada por la premisa. La premisa es verdadera y, sin embargo, eso no hace que la conclusión sea verdadera. (Desde luego, El Patrón además está mintiendo abiertamente, cuando dice: "Pero si fuéramos secuestradores y narcotraficantes..." porque, de hecho, lo son. Este recurso también es típico: se llama negar hasta la muerte. Pero otro día hablaremos de eso).

El nombre que le hemos dado a la falacia se debe a que el mecanismo concreto por el que se ignora el tema es el de recurrir a problemas más graves. En pocas palabras, la falacia consiste en que, cuando se discute sobre un problema que le resulta incómodo al interlocutor, este desvía la atención intentando que todos hablemos de problemas más graves.

Cada vez que alguien, en una discusión, dice cosas como: “Pero, ¿para qué discutir la adopción de menores por parte de parejas homosexuales si ahora mismo hay problemas más graves, como los niños que mueren de hambre?”, probablemente está cometiendo la falacia que aquí comentamos. La falacia es un arma usada por igual desde la derecha o la izquierda. Por ejemplo, otra frase, usada típicamente por políticos y militantes de derechas en Colombia durante el largo período de gobiernos chavistas, es la siguiente:

Se la pasan criticando al gobierno colombiano, pero no dicen nada de Cuba o Venezuela.

Como se ve, esa frase, usada como respuesta en un debate sobre los errores del gobierno de turno en Colombia, es una falacia. Porque, una vez más, evita el asunto en debate, a saber: si el gobierno colombiano ha cometido o no el error que se discute.

Del lado de las izquierdas, la variante correspondiente de la falacia es más o menos lo siguiente:

Se la pasan criticando al gobierno de Venezuela, pero no ven que aquí en Colombia los niños se mueren de hambre.

Una vez más, si esto pretende ser una respuesta ante una crítica al gobierno venezolano de turno, es una respuesta ilógica (aunque puede ser muy efectiva). 

La forma más simple de luchar contra las diferentes variantes de la falacia de ignorar el tema (Ignoratio elenchi) consiste en recordarle al interlocutor que, aunque todo lo que haya dicho sea verdadero, todavía no ha probado su punto. Por ejemplo, si estamos discutiendo sobre algún aparente error del gobierno venezolano y recibimos como réplica lo de que en Colombia hay niños que mueren de hambre, podemos contestar: “Usted ha probado suficientemente que en Colombia pasan cosas terribles. Pero estábamos discutiendo sobre si el régimen de Venezuela ha violado la división de poderes. Así que aún esperamos su argumento”. Y viceversa, si estamos discutiendo con alguien sobre posibles crímenes cometidos por representantes del Estado colombiano y nos responden diciendo que deberíamos ver la situación tan grave de violación de los derechos humanos en Venezuela o Cuba, podemos responder: “Usted ha probado que en Venezuela y Cuba se violan los derechos humanos. Pero estábamos discutiendo sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas por funcionarios colombianos, y sobre eso todavía no ha dicho usted nada”.

En una entrada de nuestro Quirófano lógico ya habíamos tratado esta falacia. Puede leerla aquí.



comments powered by Disqus